-Tienes alguna toalla?
- Igual sí. Miro en el coche y la bajo si eso.


Me había mandado la ubicación por WhatsApp. Pero la oscuridad no me dejaba verlo. 
Al irme acercando al punto, un silbido delata su posición.

Me salgo del camino y lo encuentro sentado en se suelo y fumando. Me vino a la cabeza el sentado de la misma forma, en la misma oscuridad, con la chupa de cuero y la guitarra. Sólo que está vez no había ni chupa ni guitarra. Fue cómo si volviésemos a tener 16 años. 

- ¿Que te parece este sitio? ¿Es discreto?
- Si, está bien. 
- Si no me veías es que es discreto. 
- Bueno, la toalla no es muy discreta...
- ¿Te esperabas algo de lujo?
- En absoluto. La última vez follamos en un trastero!
- Jajaja! Es verdad, peor no podría ser. 

Empezamos a hablar de nuestro día, poniéndonos al día de los últimos 5-6 años que llevábamos sin vernos. 

- ¿Te has olvidado las bragas de verdad?
- Uhm...¿A ver? - Me levanté el vestido como si no lo supiese ya - ...parece que sí. 

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