Grey

Los libros de Grey han desatado una ola incontrolada de sumisas, por lo que los amos y dominatrix deberían estar de enhorabuena, frotándose las manos con ganas de carne fresca a la que atar y someter, pero no creo que esto sea así.

Amantes de sí mismas las fans de esta saga, tan solo buscan un “amo” atractivo que les haga disfrutar de lo que ellas por sí solas no se atreven a pedir. ¿Cómo si no se explica tal aceptación del libro en cuestión?

¿Mujeres reprimidas? ¿Liberadas sexuales? ¿Otra forma de control del “sexo débil”?

Es atractiva la idea de ser útil para la satisfacción sexual de otra persona. Supongo que ahí radica la esencia de los roles am@/sumis@. También se dice que la principal atracción de estos juegos es la pérdida del control por parte de la persona sometida, o la toma del mismo por parte de la que somete, aunque esto me lo creo menos. Llamadme escéptica.



Yo no he leído los libros. Aunque llevo tocándome con relatos bdsm desde que tengo uso de razón y es quizá el conocimiento de esta prosa, la que me lleva a pensar, que las sombras de Grey son demasiado suaves para mi experimentada mente. Me encanta que se hable de sexo y de que las mujeres empiecen a expresarlo de manera tan profusa, pero no sé hasta qué punto nos favorece seguir manteniendo en la sociedad el prototipo de mujer sumisa. Yo defiendo las libertades, y es evidente que ser sumisa es una opción. Pero no la única y no en exclusiva.


Si tuviese que enseñar a las mujeres el dulce placer del sexo, empezaría por el Marqués de Sade, seguiría con la saga del “El placer delSexo” y a lo mejor después de haber conocido el sexo en libertad, las invitaba a conocer el mundo de la sumisión, que es un placer para los sentidos. Al igual que lo es marcar a latigazos un culo.



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