¯ "Puedo soñar que te veo, muy cerca de mí. Que tengo todo lo que ten.." ¯

El despertador no hace más que terminar mis sueños sin saber su final. Siempre me quedo con la intriga...

Me gusta retrasar la alarma 10 minutos más y tratar de recordar la última escena para buscarle un final que me alegre el día.



" ...y este de aquí es del 1632. Como podréis observar, Rembrandt..."

Sin mediar palabra me das un toque en la cintura y me invitas a seguirte. Vamos a otra sala. Hay unas cortinas que ocultan una de las zonas. ¿Una exposición temporal, quizás? 

Te paras delante del cuadro que está justo al lado de ellas y tratas de buscarme con la mirada. Estoy a solo un metro de ti. Miras a los lados y me arrastras al otro lado de las cortinas. Está bastante oscuro. La única iluminación que hay es la de una salida de emergencia en el otro lado de la sala. No hay nada. Tan solo unas peanas con un poco de polvo de alguna exposición pasada. 

"¿Estás loco?" "¡No, que va!"

Me quitas la blusa haciendo que mi bolso y mi chaqueta se caigan al suelo. 

"¡Shh!¡Que nos pillan!"

Empiezo a desnudarte a ti también. Nos comemos a besos. La hebilla de tu pantalón choca contra la peana. 

"¡Shh!" 

Ya no se escucha ni a la guía. Me subes a una de esas peanas tomándome por las caderas y empieza nuestra visita guiada particular.

Se oyen unos pasos. Paramos. ¿Nos han escuchado? Alguien se asoma por las cortinas. Mierda. Nos han pillado. Nos miramos una décima de segundo y supimos qué hacer. Coges la ropa entre tus brazos y yo el bolso y las chaquetas. Salimos corriendo por la puerta de emergencia. Dá a unas escaleras por la parte de atrás del edificio. Fuera ya empezaba a atardecer. Bajábamos las escaleras de 2 en 3... y nos escondimos en un pequeño parque entre edificios. Muchos árboles. 

"Aquí no nos ven." 

Apoyamos la ropa en un banco y empiezas a...

¯ "Puedo soñar que te veo, muy cerca de mí. Que tengo todo lo que ten.." ¯





Comentarios

Publicar un comentario